domingo, 20 de marzo de 2011

Elegancia

La elegancia revela distinción, refinamiento y buen gusto. Me parece que la elegancia vive del buen gusto y desde esta consideración, es notable que la la palabra elegancia esté relacionada con el verbo latino eligere, que significa arrancar frutas o flores, refiriéndose a ese momento en que una persona tiene que elegir los mejores ejemplares para extraerlos y usarlos.

Pero explicar la elegancia es casi tan difícil como explicar lo que es el bueno gusto, por eso antes de pretender definirla, he preferido recolectar verbalizaciones, ideas y consideraciones que parecen hacer sentido al tratar el tema:

Muchas veces el buen gusto tiene que ver más con lo que se deja de incluir que con aquello que se incluye.

La elegancia requiere de cierta noción de generosidad y de mesura al mismo tiempo, saber cuándo es poco y saber cuándo parar, en aras de alcanzar el punto exacto.

Fácilmente la elegancia convive con diversas clases de emociones o intenciones. Un chiste fino es humor con elegancia, se puede ser festivo con elegancia, grosero con elegancia, también. Pero cuando uno empieza predominar más que la elegancia, ésta tiende a perderse.

La forma eficiente y pulcra de usar recursos selectos también hace la elegancia, creo que ahí hablamos de fineza.

En lo elegante se percibe esmero y cuidado por los detalles; premeditación y sensatez por encima del impulso.

La elegancia tiene el efecto de inspirar respeto.

El perfume el juego y el taco de aquí me parecen muestras claras de elegancia; por supuesto, esta cualidad se puede manifestar en muchas otras maneras, en muchos otros ejemplos, pero he querido presentar las menos compuestas.


Essense de Narciso Rodriguez

“Feminidad paradójica, a la vez intensa y ligera, simple y compleja” es la descripción con que Narciso Rodríguez se refiere al perfume. Atendiendo esto, la evocación del espejo en el envase se antoja lógica y podemos intuir que la propia fragancia también hace esa sugerencia.

Una dualidad interesante envuelve el espacio de quien lleva puesto este aroma, una clase, un garbo que raya en lo altanero, el gesto de quien mira con una ceja alzada, combinado con una sensualidad solemne enaltecida desde la base del perfume por el almizcle egipcio. Es esa clase de feminidad que igual humilla a quien tiene enfrente, como podría hacerle el día con un mínimo halago. Tal es el efecto de la rosa y el iris que, a mi parecer, poseen el mismo peso en el corazón de Essence. Saltan una sobre la otra, alternándose el dominio, como el juego amistoso de dos animales que va confundiéndose en pelea. Una nube de ámbar sirve de proyector a esta escena montada por el eminente nariz Alberto Morillas, uno de los más influyentes de esta época con trabajos como CK One, todos los 212, Acqua de Gio, Flower de Kenzo, Salvador Dalí, tres variantes de L’eau d’ Issey, todos los Omnia de Bvlgari, entre la plétora de su autoría.

Notas aire (ni idea) en la cabeza, iris y rosa en el corazón, ámbar y almizcle en la base. Es todo lo que se declara oficialmente en la pirámide olfativa de Essence, una fragancia que para mí, es sello de buen gusto y sutileza, bien distanciado del alarde vulgar y muy por encima de la modestia complaciente.

Si tienes la intención de conocerlo, debes considerar unos quince minutos para olerlo con atención después de aplicado. Si tu inclinación está más hacia las cosas dulces o frutales, es posible que no sientas afinidad alguna, por más que yo hable de los espejos, los animales peleándose y todo ese choro innecesario.

Ahh: Estuve a punto de escribir sobre Jazmin Noir de Bvulgari, pero ese perfume es elegante y amable, asociar el concepto con esta segunda sensación me hizo descartarlo.





Echochrome para PSP y PS3

Es la clase de realizaciones que desde ahora, uno puede saber que nunca se harán viejas.

Echochrome es un juego que invita en un principio a ser apreciado por su estilo y enseguida por su originalidad. Bastan unos minutos para darse cuenta que es un juego limpio, sobrio, etéreo, intelectual, pero con un alto sentido de la jugabilidad; una experiencia que pese a estar gobernada por la sencillez, deja tu mente satisfecha, pues lo que sucede en tu cerebro, resulta aún más estimulante que lo que ocurre en el propio juego.

El predominio de “juegos basados en testosterna” en el mercado del Playstation y XBOX, inquietaba a un equipo de SCE Japan Studios y les condujo a elaborar un juego estético y armónico, empleando únicamente blanco y negro. Ellos sabían que ya solo por este aspecto sería distinto. Además, “todos los diseñadores de juegos soñamos con hacer un juego basado en trucos visuales artísticos como los de Escher” afirmó Tatsuya Suzuki, director del juego.

Debió ser difícil resistirse a incorporar más que lo indispensable. Seguro había inseguridad al tratar distinguir las propuestas que en verdad aportaban, de aquellas que desvirtuarían la pureza de un concepto tan susceptible a perturbarse con un detalle mal añadido. Al final, lograron entregar innovación y una belleza inusual para la industria en cada aspecto del trabajo.

He mencionado que es difícil definir qué cosa es el buen gusto, acaso el tópico más subjetivo y polémico, dentro de la de por sí ambigua discusión de la creatividad. Aproximarse desde lo epistemológico [ más que nada ;) ] sería inútil*, pero a mí me gusta pensar en este concepto así: si se tratara de música, la idea sería la melodía y el buen gusto, la armonía. De acuerdo a esto, quiero contar qué elementos orquestados contribuyen a lograr el resultado.



El rol del jugador, no está en el maniquí que camina, sino en la cámara. Todo el juego se basa en cambiar la perspectiva en un mundo vacío, donde las posibilidades están en función de cinco leyes, que desafían la percepción y la noción de consecuencias. Puede intimidar un poco al principio, porque el cerebro debe adecuarse a la realidad imposible de Echochrome.

Tiene la magia de ponernos en una situación en que la realidad entre 2D y 3D se confunden. Por ejemplo, al caer el personaje, el concepto abajo no responde a la profundidad que indique la perspectiva de la tercera dimensión, sino del abajo de la segunda dimensión, que es el extremo inferior de la pantalla. Sin embargo, la perspectiva 3D puede modificar el qué tan arriba o abajo está ese extremo más bajo y subir ese punto desde el cual se está cayendo, “alzar el abajo”, por así decirlo.

En lo visual es impactantemente mínimo, bien aprovechado y funcional respecto a las necesidades del juego. Hablo de los planos sin volumen y líneas negras que convenientemente nos impiden tener una sensación bien definida de profundidad, también hablo de la selección tipográfica formal y elocuente, que sobre los fondos blancos y negros, luce una presentación clásica, directa y práctica con cierto halo editorial.

Hablando de elegancia, la música de un cuarteto de cuerdas parece un cliché, pero al involucrarte, te das cuenta que la música es como una sinestesia del juego y que no podía ser otra. Hideki Sakamoto, a quien se encargó la música, aclaró “puedo decir que la decisión (de que todo el soundtrack fuera cuarteto de cuerdas) resultó del deseo por lograr la misma simplicidad expresada por las líneas en todo el contenido visual”, en esa misma entrevista también mencionó: “creo que cuando los compositores de juegos se empapan en su música con pasión, hacen que el aumente el interés por los juegos como un arte.” Tal cual, es lo que se pasa en Echochrome.

Llegar a un refinamiento así, dependió de una innovación técnica, se trata del Object Locative Environment Coordinate System el cual permite que el movimiento de los objetos dentro de un entorno 3D no esté del todo determinado por sus coordenadas, sino también lo esté por la posición de cámara. Por eso si la cámara no ve que un camino ha concluido, el maniquí puede seguir caminando, aunque el objeto dentro de las coordenadas tenga un hueco. El artista interactivo Jun Fuyiki es el creador de este sistema y de hecho, ha sido él quien esencialmente generó el concepto del juego, al explorar las posibilidades de su invento. Pero el sistema de Jun Fuyiki había sido diseñado como arte, para él esto era la obra, no era su intención convertirlo juego de Playstation.

Fue Tatsuya Suzuki, director del equipo responsable, quien se encargó de conducir con respeto y un extraordinario buen gusto las ideas de Fujuki para generar Echochrome. Conoció este sistema en el Japan Media Arts Festival donde había algunos videos que enseñaban las capacidades del Object Locative Environment Coordinate System.

“Me pegó como un rayo” expresó Suzuki, “durante un día de estar viendo el trabajo e imaginarlo como un juego, terminé contactando a Jun Fuyiki y arreglando una cita para diez días después. Le dije qué clase de juego quería hacer y así comenzó todo.”

Posibilidadades, abstinencia y armonía. Son para mí las claves en este juego.

*Sáquese a bañar con su Crítica del Juicio, señor don Kant.


Surtida.

Der.: lengua. Izq.: Cachete.

Tacos de Cabeza Lomas

Este es uno de los pocos sitios donde he visto a los taqueros consumir sus propios productos, y con justa razón.

Este género depende de muy poco para ser un buen taco, pero ante todo, de la cocción exacta de cada elemento de la cabeza por el calor del agua. El nivel debe ser justo, ya que sobrado, genera una carne insípida, prematuro, una pulpa nauseabunda. Muchos lugares que sirven tacos de cabeza subestiman la importancia de esta moderación y no obtienen el magnífico resultado de este local en las Lomas, aquí cada parte de la cabeza está cocinada en su punto, lo que nos brinda sabores claramente diferenciados, es decir, lengua, cachete, trompa o maciza, tienen un sabor independiente al pedirlos por separado y un gusto equilibrado cuando se piden en modo surtido. La sencilla salsa roja, hecha de chile de árbol con chile morita respeta y deja vivir muy bien estos aspectos, existe una salsa verde mucho más picante que los verdaderos gourmet de banqueta sabrán evitar.

Sus tacos de surtida son, a la vista y al tacto de boca, un festival de texturas el cual es seguido por un golpe súper tasty de res, es como si la cabeza estuviera usando otras partes de la misma para condimentarse. Los sabores de elementos variados, aunque comunes por pertenecer a la misma fuente, se armonizan y muestran su capacidad para integrar un solo sabor complejo e intenso que ninguno de estos puede tener por sí mismo.

Los tacos de cachete constituyen una de las experiencias más antivegetarianas de la vida civilizada. Su sabor, su textura, su apariencia colorada, son tan reales, que no puede dejarse de tener presente que es un pedazo de res lo que uno se está metiendo por la cara. Son sabrosos,claro.

La lengua. Desprovista de la piel y rebanada con un cuidado casi quirúrgico, los tacos tienen un sabor tan pleno y tan discreto al mismo tiempo, que es complicado saber con exactitud en dónde radica su encanto. Difícilmente se encuentra un sabor de lengua tan puro.

Justo al acabar de hablar de la lengua viene a mi pensamiento que para muchos el hecho de comer tacos de cabeza raya en lo brutal, incluso en lo grotesco, no es algo que se pueda asociar tan fácilmente a la elegancia, pero si consideramos que el hígado hipertrofiado de una oca también es elegante, la naturaleza del alimento no debería ser un problema. No pretendo equiparar al foie gras con unos tacos que se venden en la calle, mas sí alejarnos del prejuicio. En ambos casos lo exquisito está en función de los procesos. Estos tacos no se deben a una destreza que se haya desarrollado mecánicamente, sino a la observación, la paciencia y el conocimiento de la materia prima, por eso y por la selecta clientela que atraen los dichos factores, estos son los tacos elegantes.

El dueño y maestro taquero de Tacos de Cabeza Lomas es don Cándido de quien a aveces se puede tener la fortuna de ser despachado. La ubicación es la esquina de Montes Urales y Monte Pelvoux, en las Lomas de Chapultepec. Importante lavarse las manos después de comerlos, aún más que antes de hacerlo, porque su olor es demasiado persistente.

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